COLEGIO SAGRADA FAMILIA ELDA

Entrañable ceremonia de graduación de nuestros bachilleres

Llegó el día. Siempre llega. La despedida, sin un adiós pero sí con un hasta luego de nuestros alumnos de Bachillerato del Colegio Sagrada Familia de Elda, que el pasado viernes se graduaron en una entrañable ceremonia.

Padres, familiares y amigos les acompañaron en este gran día para ellos, en el que cierran un ciclo para comenzar otro, pero conocedores de que en nuestro colegio seguirán teniendo las puertas abiertas para cuanto necesiten y esté en nuestras manos ayudarles en su nueva andadura.

Han sido muchos años viéndoles crecer y aprender en nuestras aulas y cuesta pensar que el próximo curso serán otros los asientos que ocupen, en este caso en las facultades que ellos elijan para seguir con su formación y convertirse en las grandes personas que esperamos sean, sea cual sea el futuro que elijan.

La graduación comenzó con la intervención de la directora del centro, Beatriz Montalbán, quien les animó a perseguir sus sueños “a veces os resultará difícil, otras os parecerá imposible… pero con esfuerzo conseguiréis lo que os hayáis propuesto, no descanséis hasta alcanzar vuestra metas”.

A continuación le tocó el turno a la madrina de esta promoción 2017/18, la exalumna Gala Gil Amat, con una brillante trayectoria tanto académica como profesional a pesar de que hace tan solo unos años que dejó nuestro colegio. Tras estudiar Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante y descubrir su pasión por el marketing y la tecnología, ha montado su propia startup, Yellowfinch, en Silicon Valley. Un gran ejemplo de esfuerzo, ambición y superación para que los bachilleres que nos dejan afronten con ilusión y esperanza los años venideros.

Por último cerraron el turno de alocuciones los padres representantes de la promoción, Sari Martínez Bordonado y Ana Sanchiz Rico, la profesora Carmen García Puche y los alumnos María Camacho Pérez, Vicente Esteve Almodóvar, Blanca Muñoz Serna, Raquel Martínez Rico, Olga Pérez Gonzálvez y Álvaro Ramírez Herrera.

La imposición de becas y birretes puso fin a esta emotiva celebración que culminó con un ágape con todas las familias, mientras que los alumnos y también sus profesores continuaron la jornada, ya sin la formalidad propia de este tipo de ceremonias, con una cena que sin duda recordarán siempre con mucho cariño.

Os deseamos lo mejor en vuestro camino hacia la vida adulta que acabáis de emprender.